Esta vez, nuestro objetivo es viajar a la Sierra Norte de Madrid, para caminar, pero como “pueblear” también nos encanta, visitaremos uno de los pueblos más bonitos y pintorescos de esta comunidad, incluso de España.
Realizaremos el siguiente trazado circular:
Patones de Abajo – Barranco - Cancho de la Cabeza - Patones de Arriba - Patones de Abajo.
Dicho esto, comenzaremos ubicados en Patones de Abajo, donde nos dejará el autobús, y partiendo desde el inicio de la Senda Ecológica del Barranco. La piedra caliza del barranco, de tipo sedimentario, tiene aproximadamente 65 millones de años y se originó tras depositarse diferentes materiales en el fondo del mar. La pizarra es una de las rocas más antiguas de la Comunidad de Madrid (con más de 450 millones de años) y uno de los elementos característicos de Patones de Arriba, utilizado en la mayoría de sus construcciones.
La senda que nos ocupa cruza el arroyo en varias ocasiones, esperamos que no nos surjan problemas. A continuación, dejando la senda de Genaro GR-300 que habíamos enlazado, tomamos dirección al Cancho de la Cabeza siguiendo por el fondo del pequeño barranco, sin dificultad hasta el collado de Peña Escrita.
Cogemos fuerza y afrontamos ahora la mayor subida de toda la ruta, de 400 metros, pero para compensar, contemplaremos una bonita panorámica, con el embalse del Atazar como protagonista, y nuestro siguiente objetivo, las peñas del Cancho, a través de un tramo por la cuerda que nos sirve de mirador natural.
Después de una bajada pronunciada, seguimos por la pista a la izquierda, descendiendo paulatinamente y separándonos del arroyo de las Cuevas. Vamos siguiendo la ladera hasta ver las casas del pueblo. Durante el recorrido, también destacan las construcciones hidráulicas y tuberías del Canal de Isabel II.
Por último, remontamos hasta la entrada de Patones de Arriba. Comenzamos a disfrutar las calles y la arquitectura negra, típica de este pueblo reconstruido.
Patones fue una pequeña aldea que tuvo su origen alrededor del siglo XVI, tan olvidada y distante que llegó a tener su propio rey, “el rey Patones”, una especie de alcalde con poderes más elevados. Durante siglos, la localidad sobrevivió gracias a los trabajos de ganadería y de agricultura, con construcciones que hoy en día sobreviven en ruinas.
En el siglo XX tuvo lugar el éxodo de personas desde Patones de Arriba (como sería conocido más tarde) a Patones de Abajo. En 1.999, Patones de Arriba fue declarado Bien de Interés Cultural, lo que hizo que se volviera muy popular y que llegue hasta nuestros días como un atractivo turístico de la Sierra de Madrid.
Tendremos un tiempo para recorrer el pueblo y conocer algunos de sus puntos de interés, como son: la antigua iglesia de San José que actualmente alberga la oficina de turismo, el lavadero y la Fuente Nueva, antiguos hornos de pan junto a viviendas, etc.
Comeremos aquí por libre, preferiblemente de mochila, pero pudiendo tomar un refresco o aperitivo en los bares o establecimientos de la localidad.
Sin más demora, emprendemos la vuelta de esta ruta circular por la senda del Barranco, hasta Patones de Abajo, donde dejamos el autobús al inicio de nuestra jornada, en un sencillo paseo de unos 15-20 minutos, 1 km aproximadamente.
Sin lugar a dudas, será una ruta entretenida, que nos brinda la oportunidad de conocer un pueblo mágico y un entorno encantador. Madrugar merecerá la pena. ¿Nos acompañas?
Ruta organizada por: VÍCTOR PERALES
Reseña realizada por: ANA CARRASCO